SOBRE ESTA CHARLA
Internet nació como una red distribuida, diseñada para ser resiliente y capaz de sobrevivir a fallos locales sin que el sistema global se viniera abajo. Sin embargo, hoy gran parte del tráfico depende de unos pocos gigantes tecnológicos: proveedores de nube como AWS, Google Cloud o Azure, y redes de distribución de contenido como Cloudflare, Akamai o Fastly. Esta concentración genera una paradoja: la red es microdescentralizada, con millones de nodos individuales, pero macrocentralizada, con puntos críticos que pueden afectar a millones de usuarios. Repasaremos los ejemplos más recientes.
Software Engineer
Ingeniero de Software en TomTom, anteriormente Eventbrite y Udemy. Especializado en sistemas distribuidos e infraestructura. Fundador de los Grupos de Usuarios de Django en Dublín y Madrid.
